skip to main |
skip to sidebar
Es el interior de la gran cámara del detector de neutrinos Super Kamiokande, en Japón.
Así lo explica el diario El País:
"El japonés Takaaki Kajita y el canadiense Arthur McDonald han recibido el Premio Nobel de Física 2015 por el descubrimiento de la oscilación de
los neutrinos, lo que demuestra que estas partículas tienen masa...
En 1998, Kajita observó la oscilación de los neutrinos gracias al Super Kamiokande, una descomunal piscina con 50.000 toneladas de agua construida a un kilómetro bajo tierra en Japón.
En algunas raras ocasiones, cuando un neutrino atraviesa el agua,
interactúa con los electrones de este líquido lanzando un destello de
luz que permite estudiar su trayectoria y propiedades. Kajita se centró
en los neutrinos que llegan desde la atmósfera y observó que estos
oscilan entre dos estados o tipos diferentes. Por su parte, McDonald
trabajó a más de dos kilómetros bajo tierra, en una vieja mina de níquel
de Ontario (Canadá) reconvertida en el Observatorio de Neutrinos de
Sudbury..."
Por maravillas así, que parecen grandes exposiciones escultóricas, deberían darles además el Premio Nobel de Escultura.
Decía Miguel Gila que el patriotismo es un invento de las clases poderosas para que las clases inferiores defiendan como suyos los intereses de los adinerados y poderosos. Y así se entiende parte de las maniobras de algunos partidos que se dicen de izquierdas para defender el nacionalismo de derechas y el independentismo insolidario en algunos lugares del planeta Tierra.
Parece mentira que personas inteligentes, cultas, bien formadas y con un alto nivel de vida sean capaces de prescindir de su pensamiento crítico e ingresen en una secta tan acrítica y poco exigente como el nacionalismo, el independentismo, la creación de nuevas fronteras...
Cuánto daño hacen las banderas y esas lenguas que parecen distintivas y exclusivas.
¡Menudo objetivo para la Humanidad!
Escribe Gabriel García Márquez en su autobiografía "Vivir para contarla":
"Lo que más se le notaba era la inteligencia excesiva, que sabía usar sin reservas para ser feliz y hacer felices a los demás".
La actividad de algunos dirigentes consiste en mentir bien, en engañar adecuadamente, en decir medias verdades mezcladas con grandes mentiras, en interpretar o presentar la realidad desde un único lado aparentemente favorable ocultando los miles de lados perjudicales para la mayoría, en tomar duras medidas que a ellos -qué casualidad- nunca les afectan, en jugar con ventaja, en ser unos auténticos miserables.
Por desgracia algunos hacen su tarea muy bien y dicen que tiene su conciencia tranquila, que pueden dormir en paz, y es cierto, son tan inhumanos que no quieren percibir el daño que causan.
"No es malo mejorar, lo malo es creerse mejores", decía Rousseau.
Dedicado a los nacionalistas e independentistas catalanes y vascos.
También a los fanáticos dogmáticos fundamentalistas integristas religiosos y de todo tipo.
Si fuéramos capaces de hacer una clasificación de los seres al estilo de la Enciclopedia "Emporio celestial de conocimientos benévolos" de Borges, es posible que pudiéramos aproximarnos a una felicidad especial en la que podrían aparecer categorías como estas:
a la a) pertenecerían los amigos y los mejores amigos, a la b) las montañas decididas y las más altas de la Tierra, a la c) los seres adormilados, la d) incluiría los alimentos bien cocinados y sabrosos, a la e) las diosas, dioses y musas de la belleza, a la f) los seres maravillosos, pero no efímeros, a la g) las nubes intranquilas, la h) se referiría sin duda a la vida que quiere ser hermosa, la i) tiene que ver con la felicidad de los árboles, en la j) estaría la multiplicación de la alegría, en la k) entrarían los seres delicados, en la l) los que desde el principio quieren ser extranjeros, la m) sería para los que llegan de pronto y se asombran, a la n) los que al nacer ya son sensibles y perfectos, a la ñ) los que respiran el preludio del aire, a la o) los que saben mirar y no sólo tienen ojos, a la p) los cariños infantiles casi ya abandonados...
Y así sucesivamente.