viernes, 5 de enero de 2018
FELICES REINAS MAGAS
Que los Reyes y las Reinas Magas (y cualquier otro ser capaz de realizar prodigios) sean capaces de imponerse al más vulgar de los realismos en los que se acepta como inevitable lo que sin duda puede mejorarse.
lunes, 25 de diciembre de 2017
FELICES FIESTAS CALDERIANAS

•“Año nuevo, mundo nuevo. Esperamos el
fin de la hipocresía,
del fariseísmo, del egoísmo, del oportunismo, de la tergiversación y del
temor donde quiera que existan.
Con gran respeto hacia aquellos que con toda
razón ponen en
duda la brutalidad y defienden un mundo más civilizado, nuestra única esperanza son los hombres reflexivos.
La razón no es una traición”.
Alexander Calder, escultor (también conocido como Calderáclito, filósofo presocrático del año X d.d.C.)
Publicó -y pagó- el 2 de enero de 1966 en la última página del diario
New York Times este anuncio en contra de las atrocidades de la guerra.
miércoles, 29 de noviembre de 2017
Alcanzar
“Nacemos para el amor perfecto y no lo
alcanzamos”
Lidia Jorge, escritora portuguesa
Lidia Jorge, escritora portuguesa
Todos
nacemos para la vida, la felicidad, la alegría, la bondad, la belleza perfectas
y no las alcanzamos.
También
nacemos para la
escultura perfecta y Calder es
el artista que la ha alcanzado.
domingo, 5 de noviembre de 2017
Una de las músicas más altas
"Aquellos que toman por locos a los que bailan lo hacen porque no oyen la música"
Jennifer Peedom
Es directora de cine, australiana y conoce las montañas.
Jennifer Peedom
Es directora de cine, australiana y conoce las montañas.
jueves, 2 de noviembre de 2017
La verdad alegre
Dice Serrat en su canción "Sinceramente tuyo":
"Del derecho y del revés
uno sólo es lo que es
y anda siempre con lo puesto.
Nunca es triste la verdad,
lo que no tiene es remedio."
Y sigamos viviendo para que todas las verdades sean siempre alegres.
viernes, 27 de octubre de 2017
Angustia
Decía el filósofo Sören Kierkegaard que la angustia que sentimos ante un acantilado no se debe al temor de que podemos caernos sino al miedo a decidir tirarnos nosotros mismos.
Algo parecido debe estar sucediéndoles a algunos líderes independestistas catalanes estos días, no tienen tanto miedo a caer como pánico a que su propia libertad les lleve a arrojarse al precipicio.
Lo que no cabe duda es que uno puede usar su libertad de la forma más angustiosa e irresponsable posible, incluso puede decidir arrojarse al abismo. Lo que NO DEBE de ninguna manera es arrojar a los demás. Si ya es un error el suicidio, lo que es absolutamente imperdonable es empujar a la muerte a los demás.
Algo parecido debe estar sucediéndoles a algunos líderes independestistas catalanes estos días, no tienen tanto miedo a caer como pánico a que su propia libertad les lleve a arrojarse al precipicio.
Lo que no cabe duda es que uno puede usar su libertad de la forma más angustiosa e irresponsable posible, incluso puede decidir arrojarse al abismo. Lo que NO DEBE de ninguna manera es arrojar a los demás. Si ya es un error el suicidio, lo que es absolutamente imperdonable es empujar a la muerte a los demás.
domingo, 22 de octubre de 2017
La belleza
Escribe Antonio Muñoz Molina en "La subversión por la belleza" (Babelia, 21-10-17)
"Simone Weil dice que una de las necesidades vitales de las personas de clase trabajadora es la belleza. Sin belleza en la vida cotidiana y en los procesos mismos y en los resultados del trabajo no hay justicia social...
(William) Morris sabía que la destrucción y la fealdad no eran hechos accesorios, sino elementos tan centrales de la injusticia como la brutalidad del trabajo en las fábricas y el sometimiento de los obreros a un sistema de producción en el que a nadie le estaba permitido disfrutar del resultado de su esfuerzo, y por tanto del sentimiento de la propia dignidad y de la posibilidad de la alegría...
Construir objetos bellos y útiles o participar en su creación es una fuente segura de felicidad; también vivir en lo posible rodeado de ellos...
“Bello es lo que el tiempo no hace vulgar”, decía nuestro Juan Ramón Jiménez...
La belleza y la racionalidad pueden contagiarse, igual que se contagian la fealdad y el trastorno..."
Escribía Nietzsche:
“Y aunque se os hayan malogrado grandes cosas, ¿es que por ello vosotros mismos os habéis malogrado? Y aunque vosotros mismos os hayáis malogrado, ¿se malogró por ello el hombre? Y si el hombre se malogró: ¡bien! ¡adelante!...
Y en verdad, ¡cuántas cosas se han logrado ya! ¡Qué abundante es esta tierra en pequeñas cosas buenas y perfectas, en cosas bien logradas!
¡Colocad pequeñas cosas buenas y perfectas a vuestro alrededor...! Su áurea madurez sana el corazón. Lo perfecto enseña a tener esperanzas...” (Así habló Zaratustra, 390-391)
"Simone Weil dice que una de las necesidades vitales de las personas de clase trabajadora es la belleza. Sin belleza en la vida cotidiana y en los procesos mismos y en los resultados del trabajo no hay justicia social...
(William) Morris sabía que la destrucción y la fealdad no eran hechos accesorios, sino elementos tan centrales de la injusticia como la brutalidad del trabajo en las fábricas y el sometimiento de los obreros a un sistema de producción en el que a nadie le estaba permitido disfrutar del resultado de su esfuerzo, y por tanto del sentimiento de la propia dignidad y de la posibilidad de la alegría...
Construir objetos bellos y útiles o participar en su creación es una fuente segura de felicidad; también vivir en lo posible rodeado de ellos...
“Bello es lo que el tiempo no hace vulgar”, decía nuestro Juan Ramón Jiménez...
La belleza y la racionalidad pueden contagiarse, igual que se contagian la fealdad y el trastorno..."
Escribía Nietzsche:
“Y aunque se os hayan malogrado grandes cosas, ¿es que por ello vosotros mismos os habéis malogrado? Y aunque vosotros mismos os hayáis malogrado, ¿se malogró por ello el hombre? Y si el hombre se malogró: ¡bien! ¡adelante!...
Y en verdad, ¡cuántas cosas se han logrado ya! ¡Qué abundante es esta tierra en pequeñas cosas buenas y perfectas, en cosas bien logradas!
¡Colocad pequeñas cosas buenas y perfectas a vuestro alrededor...! Su áurea madurez sana el corazón. Lo perfecto enseña a tener esperanzas...” (Así habló Zaratustra, 390-391)
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