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sábado, 30 de abril de 2016

Una bombilla a la máxima potencia

"Hagamos una plegaria por todos los corazones salvajes que viven encerrados en jaulas". Así podría definir Tennessee Williams su obra La rosa tatuada.

Algo así como vivir la vida como una bombilla a la máxima potencia (dice Marcos Ordóñez hablando de Liwing with the lights on, Mark Lockyer). Mejor aún, una bombilla a la máxima potencia, que nunca se funde.

Es posible que Pascal tuviese razón y que existan razones del corazón que la razón no entiende, lo que vendría a demostrar que tal vez sería oportuno hacer menos clasificaciones o, al menos, relacionarlas un poco más. Una razón sentimental, emocional y por tanto apasionada, y una vida emocional con cierta lógica podrían ser parte de la solución.
No se puede vivir solo con la virtud, decía Aristóteles.
No se puede vivir solo con la razón, decía Nietzsche.
No se puede vivir a solas con las palabras.

"Trabajos de amor perdidos", William Shakespeare

Al principio el Rey y tres caballeros se comprometen a vivir dedicados al estudio y a la meditación, alejados de la vida y del amor. Llegaron la Princesa de Francia y tres damas y, ante tales bellezas, su proyecto fue imposible de cumplir.
Un año de penitencia y de espera por incumplir su promesa y para comprobar que sus sentimientos eran verdaderos.
Como decía Oscar Wilde: "Puede vencerlo todo excepto la tentación".

"El viejo que saltó por la ventana y se largó", Jonas Jonasson

No sería malo que algunos alguna vez se atrevieran a saltar y largarse, a saltar y empezar de nuevo, o sencillamente se atrevieran a no seguir el principio de  inercia.

lunes, 18 de abril de 2016

Lo que no se consigue

"Un  día no serás, y nunca el mundo
 sabrá que pudo ser siempre más bello
 con sólo retenerte .Yo soy ese testigo
  que canta, sin furor, tanta demencia.
 Soy ya  quien ha vivido
  la desventura de tu muerte. Eso que nadie,
 ni tan siquiera tú, sospecha que ha ocurrido".

Francisco Brines 

Así se despide Fernando Savater de su compañera Sara Torres al final del libro Aquí viven leones.

viernes, 15 de abril de 2016

Y ese mundo existe...



Ese mundo ideal existe, aunque tantos realistas se empeñen en negarlo; existe aunque solo algunos afortunados lo hayan vislumbrado.
Existe esa elegancia alegre, gozosa y feliz, musical, resplandeciente, solar, que abraza el mundo y lo eleva hasta las más altas esferas de lo vivo.
Existe ese mundo y lo he visto de lejos, lo difícil es acercarse y permanecer en él.

Existe la música, existen las aves y los anillos de Saturno… ¿qué más pruebas queréis?

miércoles, 13 de abril de 2016

"400 Homenajes a Cervantes y a Shakespeare"

“400 Homenajes a Cervantes y a Shakespeare”



Faustino López



Escultura móvil colgada en la Biblioteca del IES La Magdalena de Avilés con motivo del 4º Centenario de su muerte y para celebrar el Día del Libro y el talento genial de los dos autores.

300 x 300 x 45 cms. Aproximadamente

Varillas de acero inoxidable, tubos de aluminio, alambre galvanizado, plásticos



El móvil está dividida en dos partes, una dedicada a Cervantes y otra a Shakespeare.

La primera y más grande está dedicada a Miguel de Cervantes. Sus iniciales “C” y MC” lo indican, los libros, los títulos y las citas de sus libros más importantes. Sobre todo “El Quijote” (Don Quijote…DQ) que aquí aparece por una especie de magia ilusionante al lado de Julieta (J). Nadie sabe si se han cambiado los amores ideales, las ilusiones o las realidades.

Libros, palabras, ideales, sueños…

También aparece un número “400”, 400 aniversario de su muerte; el logotipo del Instituto Cervantes, el baci-yelmo de Don Quijote y su lanza. Tampoco podían faltar las aspas multicolores del molino, tal vez gigante al menos en su poder de atracción.

También un sol radiante, varias lunas…

Y un anillo o corona circular grande de color rojo es posible que insinúe el secreto de una genial obra literaria (“El ingenioso hidalgo Don Quijote de la mancha”), el triunfo de lo poético y de la ilusión sobre la realidad, “la verdad de las mentiras” (Vargas Llosa), el gran deseo Zen, el desapego imposible, la impermanencia de casi todas las cosas, la belleza como promesa de felicidad…



La segunda parte, algo más pequeña, se dedica  a William Shakespeare. Portadas de libros, iniciales (“S” y W S”), las iniciales de Romeo (“R”) con Dulcinea (“D”), como si se hubieran intercambiado esas historias de amor idealizado.



Cada libro tiene su vuelo